El Bayern Múnich inició su camino en la Copa de Alemania con un partido que, lejos de lo esperado, terminó siendo un verdadero desafío para los dirigidos por Vincent Kompany. Con la llegada de Luis Díaz, quien fue uno de los grandes fichajes de este mercado, la afición esperaba un debut contundente, sin embargo, el equipo bávaro sufrió más de la cuenta para avanzar en un duelo que evidenció ciertas fragilidades defensivas y una falta de fluidez en el ataque. Aunque la victoria se concretó en los minutos finales, la actuación dejó muchas dudas sobre la capacidad del Bayern para dominar en competencias donde se espera arrase desde el inicio.
Un debut complicado que enciende las alarmas del gigante bávaro
El colombiano Luis Díaz, recién llegado del Liverpool, mostró destellos de su talento con velocidad, desborde y sacrificio, pero aún se percibe en proceso de adaptación a la dinámica del fútbol alemán y al estilo de juego del Bayern. La prensa alemana destacó su entrega, aunque reconoció que todavía falta coordinación con sus compañeros, especialmente en la ofensiva junto a Harry Kane. Este primer partido no fue sencillo y dejó claro que tanto el equipo como el jugador tendrán que ajustar piezas si desean mantener el dominio habitual en competiciones locales y tener un papel destacado en la Champions League. Por ahora, el Bayern celebra el pase a la siguiente ronda, aunque lo hace con una sensación de advertencia: los rivales saben que pueden hacer daño si se atreven a competir de igual a igual. En ese escenario, la responsabilidad de figuras como Luis Díaz será aún mayor, ya que su fichaje no solo busca sumar calidad en el ataque, sino también devolverle al Bayern la capacidad de sorprender y dominar en cada frente. Los próximos partidos serán determinantes para medir hasta qué punto este nuevo proyecto está listo para sostener la grandeza del club alemán.