El entorno digital del conjunto blanco se ha visto sacudido por una crisis de imagen inesperada en el mercado asiático. En este inicio de 2026, la polémica con Huijsen en China ha escalado rápidamente después de que el joven defensa neerlandés, nacionalizado español, compartiera en sus redes sociales una publicación que ha sido calificada unánimemente como racista por los usuarios del país asiático. El contenido, que utilizaba estereotipos ofensivos sobre la comunidad china, generó una ola de indignación inmediata en plataformas como Weibo, donde los aficionados exigieron medidas contundentes. La situación es especialmente sensible dado que el Real Madrid mantiene una base de seguidores masiva en la región y acuerdos comerciales estratégicos que podrían verse comprometidos por este desafortunado incidente en un momento de máxima exposición mediática.
La reacción del club: Control de daños y diplomacia deportiva
Ante la gravedad de los hechos y la rapidez con la que se propagó el descontento, el club de Concha Espina ha tenido que intervenir de forma directa para evitar un boicot institucional. El Real Madrid difundió las disculpas de Huijsen a través de sus canales oficiales y mediante comunicados específicos dirigidos a la prensa asiática. En el texto, el futbolista alega una «falta de conocimiento sobre el contexto cultural» y asegura que no hubo intención de ofender, aunque el daño a su marca personal ya es evidente. En este 2026, los clubes de élite son más conscientes que nunca de que un error en redes sociales puede traducirse en pérdidas millonarias; por ello, el departamento de comunicación del Madrid ha trabajado contrarreloj para desvincular los valores del club de la acción individual del central, reafirmando su compromiso con el respeto y la diversidad global.
Consecuencias para el futuro de Huijsen en el Real Madrid
Para concluir, el joven central se enfrenta ahora a un periodo de escrutinio público que podría afectar su progresión en el equipo. Aunque el Real Madrid ha intentado zanjar la polémica con Huijsen, es probable que el jugador reciba una sanción interna conforme al código de conducta del club. Este episodio sirve como una dura lección sobre la responsabilidad de los atletas de élite en la era de la hiperconexión, donde cualquier gesto es analizado bajo una lupa global. En este febrero de 2026, la directiva blanca espera que las disculpas sean suficientes para calmar las aguas en China, un mercado vital para la expansión del club, mientras refuerzan las sesiones de formación en sensibilidad cultural para su plantilla joven, buscando evitar que la «polémica Huijsen» se repita en el futuro.




