Lamine Yamal lidera la remontada: Asistencia y gol para meter al Barça en octavos

El FC Barcelona selló ayer su clasificación directa a los octavos de final de la Champions League tras vencer con autoridad al FC København por 4-1 en el Estadio Olímpico Lluís Companys. Aunque el marcador final sugiere una victoria cómoda, el conjunto danés sorprendió temprano adelantándose en el marcador y sembrando el nerviosismo en la grada. Fue entonces cuando emergió la figura de Lamine Yamal, quien una vez más demostró por qué es el heredero del trono mundial del fútbol. El joven extremo niveló la balanza con una asistencia magistral para el empate y, posteriormente, anotó un gol antológico que puso el 2-1, rompiendo la resistencia de un Copenhague que se había plantado con un bloque bajo muy rocoso. Con esta exhibición, el Barça no solo asegura su presencia entre los ocho mejores de la fase liga, sino que envía un mensaje contundente a sus rivales europeos.

El factor diferencial de Lamine en la pizarra de Hansi Flick

La influencia de Lamine Yamal en el esquema de Hansi Flick ha alcanzado niveles de dependencia absoluta. En el partido de ayer, cuando el Barça parecía bloqueado ante el orden táctico de los daneses, Lamine comenzó a trazar diagonales imposibles que desordenaron a la defensa rival. Su visión de juego fue clave para habilitar a Robert Lewandowski en el primer tanto, una jugada de precisión quirúrgica que devolvió la calma al banquillo culé. Pero su gran momento llegó en la segunda mitad: tras un regate de fantasía en el vértice del área, Lamine soltó un latigazo al segundo palo que dejó sin opciones al guardameta Grabara. Este gol no solo sirvió para avanzar en el marcador, sino que desató un vendaval ofensivo que culminaría con los tantos posteriores de Raphinha y Pedri para cerrar la goleada definitiva de 4-1.

El Barça de los jóvenes se asienta en la élite de la Champions League

La victoria ante el København confirma que el proyecto basado en La Masia es una realidad competitiva en la máxima competición continental. Mientras otros grandes clubes sufren para adaptarse al nuevo formato de la Champions, el Barcelona ha logrado una regularidad envidiable, sumando puntos vitales que le permiten evitar la ronda de repechaje. Lamine Yamal, con apenas 18 años, ya se sitúa entre los máximos asistentes y goleadores del torneo, consolidando su candidatura al próximo Balón de Oro. La afición azulgrana sueña ahora con llegar a la final de Múnich, apoyada en el talento diferencial de un jugador que parece no tener techo. Tras el 4-1 de ayer, el optimismo es total en la Ciudad Condal, donde se siente que este equipo tiene la madurez necesaria para volver a levantar la Orejona.

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