La mirada psicológica sobre los «therian» y su alcance en redes sociales

En el complejo ecosistema de las identidades digitales de este 2026, el fenómeno therian ha cobrado una relevancia sin precedentes. Los therians son individuos que se identifican, de manera integral o parcial, como animales no humanos en un nivel espiritual o psicológico. Desde una mirada psicológica sobre los therian, los expertos sugieren que esta vivencia no debe confundirse necesariamente con un trastorno delirante, sino más bien con una forma profunda de neurodivergencia o una respuesta adaptativa a la alienación moderna. Muchos jóvenes encuentran en el «animal-self» un lenguaje simbólico para procesar traumas, gestionar la ansiedad social o expresar rasgos de personalidad que no encajan en las rígidas normas humanas. La psicología contemporánea ha comenzado a validar el «shifting» (sentir la presencia de rasgos animales) como un mecanismo de introspección que, mientras no interfiera con la funcionalidad diaria, representa una búsqueda legítima de pertenencia y autoconocimiento.

El impacto de TikTok e Instagram en la visibilidad del movimiento

El crecimiento exponencial de esta comunidad se debe, en gran medida, al alcance de los therian en redes sociales como TikTok e Instagram. Durante este inicio de 2026, los hashtags relacionados con el therianthropy han acumulado miles de millones de visualizaciones, impulsados por una estética visualmente atractiva que incluye el uso de máscaras artesanales (gear), colas y la práctica de «quadrobics» (ejercicio a cuatro patas). Estas plataformas han permitido que personas con sentimientos de identidad no humana salgan del aislamiento, creando comunidades de apoyo global. Sin embargo, esta visibilidad también ha traído consigo una ola de desinformación y ciberacoso. La psicología advierte que la validación algorítmica puede, en ocasiones, fomentar una «etiquetación prematura» en adolescentes, quienes podrían adoptar la identidad therian como una tendencia estética en lugar de una experiencia interna genuina, lo que complica el diagnóstico diferencial en entornos clínicos.

Desafíos éticos y el futuro de la identidad animal en 2026

Para concluir, el abordaje de la teriantropía desde la psicología requiere un equilibrio delicado entre la empatía clínica y la observación crítica. En este 2026, el desafío para los profesionales de la salud mental radica en distinguir entre una búsqueda de identidad saludable y el uso de la identidad animal como un refugio de evitación ante la realidad social. El alcance en redes sociales ha democratizado la autoexpresión, pero también ha expuesto a los therians a un escrutinio público feroz. Es fundamental que el diálogo académico evolucione hacia una comprensión no patologizante, entendiendo que la identidad humana es un espectro fluido. Mientras el fenómeno continúe creciendo en el entorno digital, la psicología deberá seguir proporcionando herramientas para que estos individuos integren su «naturaleza animal» de forma armoniosa con sus responsabilidades y vínculos en el mundo humano.

spot_imgspot_img

Selección del Editor

spot_imgspot_img