La expectación por el regreso de una de las heroínas más icónicas del mundo de los videojuegos ha alcanzado su punto máximo este enero de 2026. Tras meses de rumores, Sophie Turner presume de cambio físico para ser Lara Croft en la nueva Tomb Raider tras casi un año de entrenamiento intensivo. La actriz, mundialmente conocida por su papel de Sansa Stark, ha compartido recientemente imágenes en sus redes sociales donde se aprecia una notable ganancia de masa muscular y una agilidad propia de una atleta de élite. Este cambio no es solo estético; Turner ha trabajado de la mano de preparadores físicos especializados en escenas de riesgo para encarnar a una Lara más cruda y realista, alejándose de las versiones anteriores para ofrecer una interpretación centrada en la resistencia física y la destreza en combate que exige el guion de esta nueva entrega.
Disciplina y combate: Los secretos detrás del entrenamiento de la nueva Lara Croft
El proceso para alcanzar este nivel de preparación no ha sido sencillo. El hecho de que Sophie Turner presuma de cambio físico para ser Lara Croft es el resultado de una rutina que ha combinado levantamiento de pesas, escalada en roca y artes marciales mixtas. Durante casi un año de entrenamiento, la actriz ha dedicado seis días a la semana a perfeccionar el manejo del arco y la técnica de supervivencia, elementos esenciales en el arsenal de la arqueóloga. Fuentes cercanas a la producción aseguran que Turner realizó la mayoría de sus escenas de acción sin dobles, buscando esa autenticidad que el público de 2026 demanda en el cine de aventuras. Esta dedicación subraya el compromiso de la actriz con el personaje, demostrando que su evolución física es el motor que impulsará esta versión más madura y atlética de la superviviente de los túmulos.
Un nuevo estándar para el cine de acción femenino en 2026
En conclusión, la transformación de la actriz marca el inicio de una era emocionante para la franquicia. Al ver cómo Sophie Turner presume de cambio físico para ser Lara Croft en la nueva Tomb Raider, queda claro que la producción ha apostado por una visión poderosa y física del personaje. Tras casi un año de entrenamiento, Turner ha logrado silenciar las dudas iniciales sobre su casting, posicionándose como la sucesora definitiva de Angelina Jolie y Alicia Vikander. Con el rodaje en sus etapas finales en locaciones exóticas, este 2026 se perfila como el año en que Tomb Raider recuperará su trono en la taquilla global, gracias a una protagonista que ha sabido moldear su cuerpo y su mente para estar a la altura de una leyenda de los videojuegos.




