En la última década, Rumanía se ha consolidado como uno de los centros tecnológicos emergentes de Europa del Este. Con ciudades como Cluj-Napoca, apodada el “Silicon Valley de Transilvania”, y la capital Bucarest, el país ofrece talento calificado, infraestructura digital moderna y costos operativos competitivos.
La industria tecnológica representa más del 6% del PIB rumano, con proyecciones de crecimiento sostenido. Grandes empresas como Microsoft, Oracle, IBM y Amazon han abierto oficinas y centros de desarrollo en el país. Además, startups locales como UiPath —empresa líder en automatización robótica de procesos— han alcanzado fama global.
Cluj-Napoca y Bucarest lideran la transformación digital del país
El talento humano es uno de los mayores activos de Rumanía. Universidades técnicas de prestigio y una tradición en ciencias informáticas han producido una generación de programadores altamente calificados. De hecho, el país figura constantemente entre los mejores en competencias globales de informática y matemáticas.
Los retos incluyen la fuga de cerebros, la necesidad de mejorar la educación digital a nivel primario y medio, y la burocracia que aún frena inversiones. Sin embargo, el ecosistema tech rumano avanza con fuerza gracias a incubadoras, aceleradoras y políticas de incentivos fiscales.
El futuro tecnológico de Rumanía es prometedor, y el país se perfila como un actor clave en la economía digital europea.