Rumanía se ha posicionado en los últimos años como un actor importante en la industria del videojuego en Europa del Este. Con más de 100 estudios activos, el país ha logrado atraer inversiones de gigantes como Ubisoft, Gameloft, Electronic Arts y Bandai Namco, que han abierto centros de desarrollo en Bucarest, Cluj-Napoca y Timișoara.
La presencia de estas empresas ha generado miles de empleos en áreas como diseño, animación, programación, localización y pruebas. Además, han surgido muchos estudios independientes que desarrollan juegos innovadores para PC, consolas y móviles. Títulos como Door Kickers, Raiders of the Lost Island o Brawlout han ganado reconocimiento internacional.
Bucarest y Cluj lideran el desarrollo de videojuegos a nivel regional
El talento rumano es uno de los grandes pilares del sector. Muchos desarrolladores tienen formación en ingeniería y artes visuales, y el ecosistema se beneficia de universidades técnicas de alto nivel y comunidades activas como RGDA (Romanian Game Developers Association).
Uno de los desafíos es el acceso a financiamiento y la visibilidad global para los estudios independientes. Sin embargo, iniciativas como Dev.Play —una feria anual de desarrolladores— han sido clave para conectar el talento local con editores y publishers internacionales.
La industria del videojuego rumana sigue creciendo, generando empleo calificado y exportando creatividad digital a todo el mundo.