Giro judicial en Nueva York: El fin de la narrativa del «Cartel de los Soles»

En un movimiento que ha sorprendido a la comunidad internacional este inicio de 2026, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha eliminado la referencia directa a Nicolás Maduro como líder del «Cartel de los Soles» en su más reciente imputación. Tras la captura del mandatario en Caracas y su posterior traslado a una prisión federal en Brooklyn, los fiscales han modificado el lenguaje técnico de la acusación original de 2020. Donde antes se describía una estructura criminal jerárquica con Maduro a la cabeza, el nuevo documento desclasificado en la corte del Distrito Sur de Nueva York redefine la situación como un «sistema de clientelismo» y una red de corrupción estatal. Este ajuste legal no implica la retirada de los cargos por narcoterrorismo, pero sí sugiere un cambio de estrategia por parte de la fiscalía, alejándose de la terminología de «cartel» tradicional para centrarse en la facilitación de operaciones ilegales a través del aparato del Estado.

Implicaciones tácticas: De organización criminal a red de corrupción

La decisión de Washington de suavizar el uso del término «Cartel de los Soles» ha generado un intenso debate entre analistas jurídicos y políticos. Expertos señalan que esta modificación busca blindar el caso ante posibles apelaciones de la defensa, que argumenta la inexistencia de una organización formal con ese nombre. Al presentar el caso como un esquema de corrupción donde élites poderosas se enriquecen mediante la protección de narcotraficantes ajenos —como grupos disidentes de las FARC o bandas transnacionales—, la fiscalía estadounidense intenta construir un expediente más sólido basado en la Ley RICO (de organizaciones corruptas). Sin embargo, este cambio contrasta con el discurso de la administración de Donald Trump, que justificó la reciente operación militar de extracción bajo la premisa de descabezar una organización terrorista estructurada, lo que podría generar fricciones en la narrativa pública del operativo.

El futuro del juicio y la situación de Maduro en el MDC

A pesar de este ajuste en la imputación, la presión sobre el exmandatario no ha disminuido. En su primera comparecencia ante el juez Alvin Hellerstein, Maduro se declaró «no culpable» de los cargos de conspiración para importar cocaína y posesión de armas, identificándose a sí mismo como un «prisionero de guerra». Mientras tanto, permanece recluido bajo extremas medidas de seguridad en el Metropolitan Detention Center (MDC). El proceso judicial, que se prevé largo y complejo, entra ahora en una fase de descubrimiento de pruebas donde la fiscalía deberá demostrar que, aunque no existiera un cartel formal, el control de Maduro sobre el territorio permitió el flujo masivo de drogas hacia Estados Unidos. Este giro en la imputación marca el inicio de una nueva etapa en la justicia transnacional, donde la precisión del lenguaje legal será determinante para el veredicto final en este histórico juicio del 2026.

 

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