Gabriel Rufián y la financiación singular: ¿Por qué el pacto de Cataluña genera «miedo y envidia»?

En un inicio de 2026 marcado por la alta tensión política, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha vuelto a sacudir el tablero nacional con unas declaraciones que no han dejado indiferente a nadie. Tras hacerse público el acuerdo entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Oriol Junqueras, que garantiza una financiación singular para Cataluña con una inyección de 4.700 millones de euros, las críticas no han tardado en llegar desde todos los flancos. Ante este escenario, Rufián ha sido tajante en sus redes sociales y comparecencias, afirmando que los ataques recibidos tanto de la derecha española como de ciertos sectores independentistas solo responden a dos sentimientos: «miedo y envidia«. El diputado defiende que este pacto no es un privilegio, sino una cuestión de justicia que reconoce la ordinalidad fiscal y la singularidad de la economía catalana.

La derecha y Junts bajo el foco: Rufián denuncia una «soberbia» compartida

El análisis de Gabriel Rufián sobre las reacciones al pacto destaca lo que él denomina una pinza de intereses opuestos pero unidos por la crítica feroz. Por un lado, señala que la derecha española (PP y Vox) califica el acuerdo de «traición» por exceso, mientras que la «derecha catalana» de Junts lo tacha de insuficiente. «PP, Vox y Junts con diferentes banderas pero misma soberbia», sentenció el líder republicano el pasado 9 de enero de 2026. Para el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya, el hecho de que se envíe a toda la «tertulianada» a atacar un acuerdo que dota de recursos reales a la Generalitat demuestra que el resto de actores políticos temen el éxito de una financiación justa que otros territorios desearían para sí mismos.

El futuro de los Presupuestos de 2026 y la estabilidad del Gobierno

Este choque dialéctico ocurre en un momento crítico para la legislatura, donde la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado 2026 depende directamente de que estos compromisos de financiación se materialicen. Rufián ha dejado claro que la financiación autonómica es la línea roja para que ERC siga cogiendo el teléfono a la Moncloa. Al defender que «a más competencias, más recursos», el político catalán invita al resto de comunidades autónomas a negociar sus propios marcos en lugar de criticar el avance catalán. En conclusión, el discurso de «miedo y envidia» de Rufián no solo busca blindar el relato de su partido, sino posicionar la soberanía fiscal de Cataluña como el gran motor de cambio de la política española en este trimestre.

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