España se ha convertido en uno de los mercados más dinámicos de coches eléctricos en Europa, impulsado por políticas públicas, inversión privada y una creciente conciencia ambiental. En 2025, las matriculaciones de vehículos eléctricos superaron récords históricos, con un aumento significativo en ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. El Plan MOVES III y las ayudas estatales han incentivado a miles de conductores a dar el salto hacia la movilidad sostenible, mientras que fabricantes internacionales han reforzado su presencia en el país con modelos más accesibles y eficientes. Además, la expansión de la red de cargadores rápidos ha reducido la ansiedad por la autonomía, consolidando la confianza de los usuarios.
El país se posiciona como referente en movilidad sostenible gracias a incentivos, infraestructura y demanda creciente
El auge de los coches eléctricos en España no solo responde a la demanda interna, sino también a su papel estratégico en la industria automotriz europea. Con plantas de producción adaptadas a la electrificación y proyectos de baterías en marcha, el país se perfila como un hub clave para la transición energética. Este liderazgo refleja un cambio cultural y económico: los españoles apuestan cada vez más por un transporte limpio, eficiente y conectado. España, que hace pocos años estaba rezagada, hoy marca el ritmo de la movilidad eléctrica en el continente.