El precio del éxito: La vulnerabilidad de Sanji en la vida real

La llegada de la segunda temporada del live action de Netflix ha vuelto a poner bajo los focos a uno de sus protagonistas más queridos. Sin embargo, en un reciente encuentro con la prensa este enero de 2026, el intérprete canario ha compartido una visión mucho más íntima de lo que supuso su salto al estrellato. Durante la charla, se sinceró sobre el impacto psicológico de la primera entrega: Taz Skylar confesó que «no era consciente de todo el ruido que iba a haber y yo no estaba preparado para gestionarlo». El actor, que da vida al carismático cocinero Sanji, explicó que la magnitud del proyecto superó cualquier expectativa previa. Pasar de ser un actor con proyectos independientes a convertirse en un icono global para millones de fans del manga de Eiichiro Oda generó una presión mediática y digital que, según sus propias palabras, le obligó a replantearse su relación con la exposición pública y la salud mental.

Entre el entrenamiento extremo y el juicio de las redes sociales

La preparación para el papel no solo fue un desafío físico, sino también una batalla emocional contra las críticas iniciales. Al analizar por qué Taz Skylar se sintió abrumado por el ruido de ‘One Piece‘, destaca el intenso escrutinio al que fue sometido antes del estreno. El actor recordó cómo entrenar ocho horas diarias para dominar las patadas de Sanji fue «horrible» y le llevó al límite de sus fuerzas, pero el verdadero reto fue lidiar con la incertidumbre y el odio en redes. «Nunca había tenido que gestionar a miles de personas diciendo al mismo tiempo que iba a fracasar», admitió en este 2026. Esta «reventada» física y mental le dejó en una posición de fragilidad justo cuando la serie se convertía en un éxito mundial. Skylar enfatizó que, aunque ahora ha normalizado el proceso, el cambio en su química cerebral debido al dolor y la presión fue permanente, enseñándole que el éxito no siempre viene acompañado de la paz inmediata.

Un futuro familiar: El aprendizaje de cara a la segunda temporada en 2026

En conclusión, la evolución de Taz Skylar es el reflejo de una nueva generación de actores que prioriza la honestidad frente al glamour artificial de Hollywood. El hecho de que el actor español hable abiertamente sobre su falta de preparación ante la fama ha generado una ola de respeto entre la comunidad otaku y sus seguidores. Para finales de 2026, con el rodaje de los nuevos arcos argumentales de la Gran Línea en marcha, Skylar asegura que el grupo de protagonistas se ha vuelto «exponencialmente más unido», formando una familia que sirve de escudo ante el ruido exterior. Ya no es aquel joven que temía no poder cumplir con las expectativas; ahora es un artista que entiende que el silencio y la conversación con uno mismo son tan importantes como el Rasengan o el Diable Jambe. La travesía del Going Merry continúa, y su cocinero está, por fin, listo para navegar en aguas turbulentas.

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