En el vertiginoso mundo del fútbol, pocas declaraciones envejecen tan bien como las del nuevo entrenador del conjunto blanco. Tras su reciente nombramiento este enero de 2026, los archivos digitales han rescatado las profecías que Arbeloa hizo del Madrid: «Tarde o temprano, Mbappé dominará el mundo». El exdefensa ya vaticinaba en 2018, durante el Mundial de Rusia, que el astro francés era como un «joven Luke Skywalker» con un destino inevitable: la hegemonía global. Hoy, con Arbeloa asumiendo el mando del primer equipo tras la salida de Xabi Alonso, esas palabras cobran una dimensión mística. El técnico salmantino siempre vio en Kylian no solo a un goleador, sino a una «bestia» competitiva destinada a heredar el trono de los grandes mitos del madridismo.
Un visionario en el banquillo: El respaldo histórico a las estrellas actuales
La fe de Arbeloa en el talento diferencial no se limitaba exclusivamente al delantero francés. El hecho de que sus profecías sobre que Mbappé dominaría el mundo se hayan viralizado responde a una coherencia táctica y emocional que el técnico ha mantenido desde sus días como tertuliano y entrenador de la cantera. En 2019, Arbeloa ya defendía con fervor a un jovencísimo Vinícius Júnior, calificándolo de «valiente y desequilibrante» cuando gran parte de la crítica dudaba de él. En este 2026, Arbeloa llega al banquillo del Santiago Bernabéu con el aval de haber creído en los pilares del equipo actual mucho antes de que levantaran títulos. Su capacidad para identificar el potencial generacional de sus jugadores es, según fuentes cercanas al club, una de las razones por las que Florentino Pérez ha confiado en él para enderezar el rumbo de la temporada.
La «Era Arbeloa» y el desafío de consolidar el reinado de Mbappé
En conclusión, el reencuentro entre el técnico visionario y su «profetizado» pupilo marca el inicio de una etapa llena de simbolismo. Al recordar que Arbeloa predijo que Mbappé dominaría el mundo, el madridismo espera que sea precisamente él quien logre extraer la versión más letal del atacante en esta segunda mitad de la temporada 2025-2026. El reto no es sencillo tras la derrota en la Supercopa, pero Arbeloa cuenta con la ventaja de conocer la psicología del jugador y el peso del escudo. En este nuevo ciclo, el objetivo está claro: transformar esas antiguas predicciones de redes sociales en una realidad de títulos y Balones de Oro, demostrando que, tarde o temprano, el destino siempre acaba vistiendo de blanco a los mejores del mundo bajo la guía de quienes siempre creyeron en ellos.




