Descubren que los simios usan la imaginación para jugar como lo hacen los niños

La frontera que separa la mente humana de la de nuestros parientes primates más cercanos se ha vuelto más delgada este febrero de 2026. Un equipo internacional de primatólogos ha publicado un estudio revolucionario donde descubren que los simios usan la imaginación para jugar como lo hacen los niños, específicamente a través del «juego simbólico» o de ficción. Tras observar a grupos de chimpancés y bonobos en santuarios de África, los investigadores documentaron comportamientos fascinantes: jóvenes simios tratando piedras como si fueran crías, acunándolas y construyéndoles nidos, o utilizando palos para simular «combates» con enemigos invisibles. Este hallazgo sugiere que la capacidad de crear mundos internos y asignar significados abstractos a objetos inanimados no es una exclusividad del Homo sapiens, sino una herramienta evolutiva compartida para el desarrollo cognitivo y social.

El origen de la abstracción: ¿Cómo funciona el juego simbólico en primates?

El descubrimiento desafía las teorías previas que limitaban el juego animal a la mera práctica física o la imitación motriz. Al analizar cómo los simios utilizan la imaginación, los científicos notaron que estos animales exhiben estados de «metarepresentación«, la misma habilidad que permite a un niño humano saber que una caja de cartón es, en su mente, un cohete espacial. Los escaneos cerebrales realizados mediante telemetría no invasiva muestran que, durante estas sesiones de juego, se activan las mismas áreas de la corteza prefrontal asociadas con la planificación y la creatividad en los humanos. Esto indica que el juego imaginativo sirve como un «gimnasio mental» donde los simios ensayan respuestas a situaciones complejas sin los riesgos de la realidad, fortaleciendo sus conexiones neuronales mucho antes de alcanzar la madurez.

Implicaciones evolutivas: Un puente hacia el lenguaje y la cultura

Para concluir, el hecho de que los simios jueguen con la imaginación como lo hacen los niños abre una nueva ventana hacia el origen del lenguaje y la cultura. Los expertos sostienen que la capacidad de imaginar es el paso previo a la creación de símbolos, la base fundamental de cualquier sistema de comunicación complejo. En este 2026, la comunidad científica se pregunta si esta «vida interior» de los grandes simios incluye también la capacidad de planificar el futuro a través de sueños o fantasías diurnas. Este estudio no solo eleva nuestro respeto por la complejidad emocional de los primates, sino que nos obliga a redefinir nuestra propia historia evolutiva, reconociendo que la chispa de la creatividad nació mucho antes de que el primer humano pronunciara su primera palabra.

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