Durante la COP30, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advirtió que en los últimos cinco años el cambio climático ha causado más de 20.000 muertes en España, citando olas de calor, lluvias extremas y otros fenómenos climatológicos.
Sánchez afirmó que el cambio climático no solo mata, sino que también empobrece, haciendo referencia a las pérdidas económicas sufridas en Europa por eventos climáticos adversos.
En su intervención, defendió un modelo de transición ecológica que combata emisiones sin sacrificar el desarrollo económico, e impulsó mayores contribuciones a la financiación climática internacional.
Análisis: Esta afirmación de Pedro Sánchez pone cifras contundentes al costo humano del cambio climático, una perspectiva que a veces se pierde en los debates técnicos. Al hablar de muertes atribuibles al clima, refuerza la urgencia moral y política de la COP30. Su discurso también alinea a España con un enfoque ambicioso de financiamiento climático, lo que podría servir de ejemplo para otros países. Si la comunidad internacional no logra movilizar recursos sólidos, las declaraciones se quedan en retórica y las vidas humanas continúan siendo vulnerables ante futuros desastres climáticos.