Pulso en el Ártico: La UE prepara un plan de defensa contra la «intimidación» de Trump en Groenlandia

La tensión diplomática entre Bruselas y Washington ha alcanzado un punto de ebullición este enero de 2026. Tras las reiteradas amenazas de Donald Trump de hacerse con el control de la isla, la Unión Europea ha comenzado a diseñar un plan de contingencia para responder a cualquier intento de «intimidación» o agresión sobre la soberanía de Groenlandia. El despliegue de la retórica expansionista del presidente estadounidense, quien justifica su interés en la isla por razones de seguridad nacional y el control de recursos minerales críticos, ha obligado a los líderes europeos a cerrar filas con Dinamarca. Bruselas estudia ahora la aplicación del Artículo 42.7 del Tratado de la UE, que obliga a la asistencia mutua en caso de ataque a un Estado miembro, dejando claro que la integridad territorial de un aliado europeo no es negociable frente a las ambiciones de la Casa Blanca.

El despliegue fallido: Por qué Dinamarca rechazó las tropas de Francia

El conflicto no es nuevo, pero su escalada militar sí lo es. Durante el pasado 2025, el gobierno de Emmanuel Macron llegó a ofrecer formalmente el envío de tropas francesas a Groenlandia como medida de disuasión inmediata ante los movimientos de buques estadounidenses en aguas árticas. Sin embargo, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, descartó la oferta en un intento de evitar una escalada de hostilidades que pudiera fracturar definitivamente la OTAN. Frederiksen sostiene que, aunque el apoyo europeo es «reconfortante», la prioridad debe ser la diplomacia y el fortalecimiento de la defensa en el Ártico a través de sistemas de vigilancia, drones y satélites, sin llegar a una militarización que Trump pueda usar como pretexto para una intervención. Aun así, el rechazo de las tropas no ha impedido que Francia y Alemania sigan liderando la creación de un escudo diplomático y militar coordinado desde Bruselas.

¿Hacia el fin de la OTAN? Las consecuencias de un ataque a Groenlandia

Analistas en geopolítica internacional advierten que el interés de Trump por Groenlandia es el mayor desafío que ha enfrentado la alianza transatlántica en décadas. La administración estadounidense ha llegado a sugerir que países que no colaboren en la cesión del territorio podrían ver reducida su protección militar de EE. UU., una forma de chantaje que ha indignado a las capitales europeas. En este escenario, la estrategia de la UE busca ahora asegurar la «autonomía estratégica» para no depender exclusivamente del paraguas estadounidense. En conclusión, si Donald Trump decidiera pasar de la presión verbal a la acción directa sobre el territorio danés, no solo se enfrentaría a la resistencia de Nuuk y Copenhague, sino a una respuesta en bloque de una Europa que ya no está dispuesta a permitir que las fronteras de sus socios se muevan por la fuerza en este convulso 2026.

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