Ryan Reynolds, conocido mundialmente por su exitosa carrera en Hollywood, ha logrado lo que pocos imaginaron: convertirse en una de las personalidades más influyentes dentro del fútbol inglés. Desde que, junto a Rob McElhenney, adquirió el Wrexham AFC, el club galés ha experimentado un resurgimiento extraordinario que lo ha llevado a competir de tú a tú con equipos de la Premier League en términos de impacto mediático, repercusión económica y seguidores alrededor del mundo. Aunque el Wrexham aún no disputa partidos en la máxima categoría, Reynolds ha conseguido colocar al club en la conversación futbolística global, igualando en visibilidad a instituciones con presupuestos multimillonarios. Su carisma, estrategias de marketing y la conexión genuina que mantiene con los aficionados son factores clave de este fenómeno que trasciende lo deportivo.
El actor canadiense sigue haciendo historia con el Wrexham y alcanza un hito que lo pone a la altura de la élite
El éxito de Reynolds no solo se mide en taquilla o en reproducciones de la serie documental “Welcome to Wrexham”, sino también en el efecto dominó que ha tenido en el crecimiento del club. El equipo pasó de ser una entidad con limitados recursos a convertirse en un símbolo de perseverancia y un escaparate del poder de la pasión por el fútbol. La llegada de patrocinadores internacionales, el incremento en la venta de camisetas y la atención de medios deportivos de primer nivel reflejan cómo la influencia del actor ha elevado al Wrexham a niveles comparables con la Premier. Además, su estilo cercano, cargado de humor y autenticidad, ha permitido conectar con una nueva generación de aficionados que encuentran en este proyecto una mezcla de entretenimiento, cultura popular y deporte. Lo que comenzó como una apuesta arriesgada hoy se ha transformado en un caso de estudio sobre cómo la fusión entre el cine, la televisión y el fútbol puede generar un impacto histórico.