India ha respondido con firmeza a las amenazas del presidente Donald Trump, quien anunció aranceles del 25% a las exportaciones indias como represalia por la compra de petróleo ruso. El Ministerio de Asuntos Exteriores indio calificó la medida como “injusta e irrazonable” y acusó a Estados Unidos y la Unión Europea de mantener relaciones comerciales significativas con Moscú mientras critican a India. Según datos oficiales, la UE importó en 2024 más de 16,5 millones de toneladas de gas natural licuado ruso, mientras que EE.UU. continúa adquiriendo uranio, paladio y fertilizantes de origen ruso.
Nueva Delhi defiende sus importaciones energéticas y denuncia hipocresía comercial de Occidente
Nueva Delhi argumenta que sus compras de crudo ruso responden a una necesidad nacional vital, especialmente tras el desvío de suministros tradicionales hacia Europa por la guerra en Ucrania. Además, India recordó que Washington alentó esas importaciones en 2022 para estabilizar los mercados energéticos globales. La tensión comercial ha impactado los mercados indios, y expertos prevén una caída del 30% en las exportaciones hacia EE.UU. en el año fiscal actual. El gobierno de Modi, junto con la oposición, ha condenado los comentarios de Trump, calificándolos de ofensivos y peligrosos para la relación bilateral. El conflicto revela una creciente fractura en la diplomacia energética global.