A pesar del aumento de aranceles anunciado por el presidente Donald Trump —que impone gravámenes de hasta 35% a productos canadienses y 25% a ciertos bienes mexicanos— la mayoría de las exportaciones de ambos países llegan a Estados Unidos libres de impuestos gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Según estimaciones del Royal Bank y el Banco Central de Canadá, más del 85% del comercio bilateral cumple con los requisitos del acuerdo, lo que permite a empresas reclamar trato preferencial y evitar los nuevos gravámenes. Energía, autopartes, tecnología y productos agrícolas son algunos de los sectores más beneficiados por esta exención.
Más del 85% del comercio con EE.UU. se mantiene libre de impuestos pese a las nuevas medidas proteccionistas
Mientras Trump justifica los aranceles como respuesta al tráfico de fentanilo y la migración irregular, expertos señalan que las medidas son focalizadas y no afectan el núcleo del comercio regional. México, por ejemplo, mantiene negociaciones abiertas para evitar mayores tarifas, mientras Canadá refuerza su cooperación en seguridad y comercio. El T-MEC se consolida como un escudo económico frente al proteccionismo, permitiendo que la integración regional siga funcionando con relativa normalidad. En este contexto, las cadenas de suministro norteamericanas demuestran su resiliencia ante los vaivenes políticos.