El cine en España ha iniciado el año con una fuerza que no se veía en casi una década. El primer fin de semana de enero de 2026 ha marcado un hito al registrar las mejores cifras de recaudación conjunta desde antes de la pandemia, gracias a un fenómeno de «doble cartelera» que ha atraído a públicos de todas las edades. El liderazgo indiscutible lo ostenta Avatar: Fuego y Ceniza, la tercera entrega de la ambiciosa saga de James Cameron, que sigue dominando la taquilla tras su estreno navideño. Sin embargo, la gran sorpresa ha sido el arrollador éxito de La Asistenta, el thriller psicológico dirigido por Paul Feig que ha logrado convocar a las salas a miles de espectadores ansiosos por ver la adaptación del fenómeno literario de Freida McFadden. Juntas, estas producciones han inyectado un optimismo vital a los exhibidores españoles, superando los 10 millones de euros de recaudación total en apenas tres días.
El fenómeno de Sydney Sweeney y el poder visual de Pandora
La clave de este éxito reside en la diversidad de la oferta. Por un lado, el espectáculo visual de Avatar 3 continúa batiendo récords de permanencia, consolidándose como una experiencia obligatoria en pantallas IMAX y 3D. Por otro lado, La Asistenta, protagonizada por las estrellas Sydney Sweeney y Amanda Seyfried, ha demostrado que el público adulto también responde masivamente ante thrillers inteligentes y bien ejecutados. Este título ha logrado recaudar más de 2,1 millones de euros en su primer fin de semana, una cifra excepcional para una película de presupuesto medio en el mercado nacional. La combinación del «Efecto Cameron» con el magnetismo de las actrices del momento ha generado una sinergia perfecta, logrando que las colas en las taquillas recuerden a las épocas doradas del cine prepandémico.
Un 2026 que promete batir todos los récords de asistencia
Este arranque de año no es solo una noticia positiva aislada, sino una tendencia que apunta a un 2026 de récord para el sector audiovisual. Los analistas coinciden en que la estrategia de estrenar títulos potentes de forma escalonada ha permitido que el espectador no se sienta saturado, encontrando siempre una opción atractiva en cartelera. Además, el impulso de producciones familiares como Zootrópolis 2 y éxitos locales ha ayudado a que el ecosistema cinematográfico español recupere su salud financiera. Con la mirada puesta en los próximos grandes estrenos de la temporada, la industria celebra que la magia de la gran pantalla siga intacta. Tras el «baño» de taquilla de este fin de semana, queda claro que, cuando la calidad acompaña a la ambición, el público español responde con una fidelidad que garantiza el futuro de las salas de cine.




