El Real Madrid vivió una de sus noches más amargas en la historia reciente de la Champions League al caer derrotado 4-2 frente al Benfica en el Estádio da Luz. Tras el pitido final, Kylian Mbappé, autor de los dos tantos madridistas, no ocultó su frustración y lanzó una crítica feroz que ha dado la vuelta al mundo. «No es normal lo que hemos visto hoy, el cuarto gol es una vergüenza», sentenció el delantero francés ante los medios. Mbappé hizo referencia a la falta de intensidad de un equipo que, a pesar de sus esfuerzos individuales, se vio superado por la energía del conjunto portugués. Esta derrota no es solo un golpe anímico, sino que condena al club blanco a jugar la ronda de playoffs, quedando fuera del codiciado «Top 8» de la fase liga por segundo año consecutivo.
El insólito gol de Trubin que desató la furia de Kylian Mbappé
La jugada que colmó la paciencia de la estrella gala ocurrió en el tiempo de descuento (minuto 90+8), cuando el portero del Benfica, Anatoli Trubin, subió a rematar un córner y anotó de cabeza el cuarto gol definitivo. Para Mbappé, encajar un tanto de un guardameta en la élite europea es el reflejo de un equipo que «no se está jugando la vida». El atacante fue claro al señalar que el problema no es táctico ni de calidad técnica, sino de actitud y continuidad. El Madrid comenzó el encuentro de forma pasiva, y aunque el doblete de Kylian dio esperanzas de remontada, la fragilidad defensiva y los errores en balones divididos permitieron que el Benfica de José Mourinho celebrara una clasificación épica.
Un Real Madrid obligado al repechaje en la Champions League 2026
Con este resultado de 4-2, el Real Madrid termina en la novena posición de la tabla general, lo que les obliga a disputar dos partidos adicionales en febrero para intentar acceder a los octavos de final. El mensaje de Mbappé busca ser un despertador para un vestuario que parece haber perdido la brújula en los momentos de máxima presión continental. «Un equipo campeón no puede estar un día sí y un día no», añadió el francés, subrayando que el club debe recuperar la regularidad si aspira a levantar la Orejona. Mientras el Benfica celebra el «milagro de Lisboa«, en Valdebebas se abre un periodo de reflexión profunda sobre la gestión de la plantilla en una temporada que se ha complicado más de lo previsto en territorio europeo.




