En el olimpo del deporte mundial, pocas voces tienen tanto peso como la de Roger Federer. Este enero de 2026, el astro suizo ha vuelto a ser tendencia global tras una emotiva entrevista concedida en Melbourne, en la que dejó claro que su admiración por el «10» argentino no conoce límites. Al ser consultado sobre el panorama futbolístico actual, Federer se rindió ante Messi y confesó que hinchará por él en el Mundial que se celebrará en Norteamérica. «Soy un gran fan de Leo; la forma en que domina y cambió el juego es simplemente increíble», declaró el ganador de 20 Grand Slams. Para el suizo, Messi no es solo un atleta, sino un artista cuya consistencia a lo largo de los años desafía la lógica deportiva, convirtiéndolo en su gran favorito para levantar el trofeo una vez más.
Un vínculo de leyendas: Por qué Roger apoyará a Argentina en 2026
La conexión entre ambos trasciende las fronteras de sus respectivas disciplinas, basándose en un respeto mutuo forjado en la excelencia. Al profundizar en sus motivos, el ex tenista helvético reveló que, aunque su corazón siempre estará con Suiza, tiene un deseo especial por ver al rosarino alcanzar un cierre de carrera épico. Federer confesó que seguirá de cerca a Messi en el Mundial 2026, destacando que ahora que Leo ya no tiene la presión de ganar su primera Copa del Mundo, podrá jugar con una libertad creativa que será «un regalo para los aficionados». «Espero que Messi tenga el final que él quiere para su carrera», añadió Roger, subrayando que figuras como el argentino son las que inspiran a las generaciones futuras a perseguir la perfección técnica y la humildad fuera del campo.
El impacto global de un mensaje: El mundo del deporte mira al 2026
En conclusión, el respaldo de una figura de la talla de Roger Federer inyecta una dosis extra de mística a la campaña de la selección argentina para este verano. El hecho de que Federer apueste por Messi para el Mundial de 2026 no es solo un gesto de cortesía, sino un reconocimiento a la longevidad y al arte que ambos han representado en el siglo XXI. Para finales de 2026, esta declaración será recordada como el momento en que el tenis y el fútbol se unieron bajo una misma bandera: la de la admiración por el talento puro. Con Suiza también clasificada, no se descarta ver al «Reloj Suizo» en los palcos de Estados Unidos, cumpliendo su promesa de apoyar al hombre que, según sus propias palabras, hace que «no quieras parpadear» cuando tiene el balón en los pies.




